
" Gildo Escajales, que con carpancho en la mano y las albarcas de altos tarugos, manchadas de boñiga, se ha entrado las escopleaduras correspondientes, las espigas de las cadenas, rompe el silencio y , sin despegar de los labios la colilla apagada hace rato, exclama por todo saludo:
- Recia es la madera, Sidro."
José Calderón Escalada "El Duende de Campoo"






